Desde el Partido Vecinal denunciamos que el contrato nace infradotado, impone un sistema puerta a puerta sin medios suficientes y desoye las reclamaciones de las asociaciones vecinales

Hoy, viernes 4 de septiembre, desde el Partido Vecinal LLIBERTAT LLUCMAJOR hemos votado en contra de la adjudicación del nuevo contrato de recogida de residuos, al considerar que es insuficiente y que generará más problemas que soluciones. Nuestra formación ha sido la única que se ha opuesto a una adjudicación que amenaza con prolongar durante ocho años más la crisis de basuras que padece el municipio.

Los vecinos de Llucmajor, según los datos fiscales del Ayuntamiento, pagan aproximadamente 7,5 millones de euros anuales mediante la tasa de basuras, mientras que el nuevo contrato destina apenas unos 5 millones de euros al servicio. Para nosotros, como Partido Vecinal, esta diferencia demuestra que el contrato nace ya claramente infradotado y sin los recursos necesarios para garantizar una recogida eficaz en un municipio tan extenso, disperso y complejo.


Se pretende solucionar una crisis provocada por la falta de medios adjudicando otro contrato que vuelve a ser insuficiente desde su primer día. Los vecinos pagan 7,5 millones de euros al año, pero el Gobierno municipal se niega a destinar al servicio aproximadamente 2,5 millones de esa recaudación.

Palabras de Alexandro Gaffar, portavoz del Partido Vecinal.


El problema se traslada de los contenedores a las fachadas

Desde el Partido Vecinal LLIBERTAT LLUCMAJOR criticamos especialmente la imposición del sistema de recogida puerta a puerta en las urbanizaciones, que suman alrededor de 300 kilómetros de calles, sin que el contrato contemple una flota suficiente para cubrirlas adecuadamente. En alguna de las urbanizaciones pequeñas podría ser factible el servicio, pero no en casi todas. Es una cuestión numérica y matemática. Es por ello que esta medida no solucionará la acumulación de residuos, sino que simplemente la trasladará desde las áreas de contenedores hasta las puertas y fachadas de las viviendas.
 

El Gobierno municipal no elimina el problema: lo reparte entre los particulares. Las bolsas que ahora se acumulan junto a los contenedores pasarán a permanecer delante de las viviendas, con las consiguientes molestias, malos olores, suciedad y problemas de salubridad.

Palabras de Miguel Pascual, concejal del Partido Vecinal.


Contenedores con llave electrónica en una zona turística

El nuevo sistema también contempla que en s’Arenal, y en algunas calles de las urbanizaciones, los pocos contenedores disponibles estén restringidos mediante llave electrónica. Consideramos que esta medida está condenada al fracaso, especialmente en s’Arenal, donde existe una elevada presencia de turistas, visitantes y población de paso que no dispondrá de acceso a los contenedores. Además, las experiencias implantadas en otros municipios españoles no han conseguido resolver eficazmente este problema. Por el contrario, cuando los visitantes no pueden abrir los contenedores, las bolsas y residuos terminan acumulándose a su alrededor. Cuestión que se ha planteado en el Pleno y la Alcaldesa y su gobierno no han sabido dar respuesta.
 

Se realizará una inversión en cerraduras electrónicas que no resolverá la suciedad. En una zona turística como s’Arenal, impedir que los visitantes utilicen los contenedores solo provocará que la basura acabe depositada en el suelo.

Palabras de Raquel Hernández, miembro del Comité Ejecutivo del Partido Vecinal, y vecina de s'Arenal.


Un Pleno convocado para dificultar la asistencia vecinal

Desde el Partido Vecinal LLIBERTAT LLUCMAJOR lamentamos también que el Pleno se haya celebrado durante la mañana de un viernes, repitiendo la fórmula utilizada en marzo para aprobar los pliegos del contrato.Convocar en horario laboral una sesión de tanta trascendencia dificulta la asistencia efectiva de los vecinos, especialmente de quienes se oponen al nuevo modelo y desean expresar su rechazo. Tampoco se ha invitado a las Asociaciones de Vecinos a hacer uso de intervención antes de la votación en cuestión, hecho que el Reglamento de Participación Ciudadana permite hacer.
 

Un asunto que condicionará durante ocho años la limpieza del municipio debería debatirse con transparencia y facilitando la máxima participación. Celebrar el Pleno un viernes por la mañana impide que muchos vecinos puedan acudir y hacerse oír.

Palabras de Laura Ogazón, miembro del Comité Ejecutivo del Partido Vecinal, y vecina de s'Arenal.


Las asociaciones vecinales se sienten ignoradas y chantajeadas

Las asociaciones de vecinos de la práctica totalidad del municipio ya nos han trasladado su disconformidad con el nuevo contrato. Se sienten ignoradas y chantajeadas por el Ayuntamiento y por el Gobierno municipal. No se han atendido las reclamaciones vecinales ni se han considerado las distintas necesidades de los 18 núcleos urbanos de Llucmajor, cada uno con características territoriales, demográficas y estacionales diferentes que deben tenerse en cuenta a la hora de hacer un sistema de recogida de basura eficiente.
 

El Gobierno municipal ha aplicado una política de ‘aquí mando yo’, sin escuchar a los vecinos y pretendiendo imponer un único sistema a realidades completamente distintas. No necesita el mismo modelo el núcleo de Llucmajor que s’Arenal, las urbanizaciones o las zonas más dispersas.

Palabras de Alexandro Gaffar, portavoz del Partido Vecinal.


LLIBERTAT LLUCMAJOR, único partido que vota en contra

Ante estas deficiencias, desde el Partido Vecinal LLIBERTAT LLUCMAJOR hemos sido el único partido que ha votado en contra de la adjudicación.


Por responsabilidad, no vamos a ser cómplices de un contrato que puede condenar a los vecinos a vivir entre basuras durante ocho años más. Nuestro voto en contra es un voto en defensa de la limpieza, la salubridad y el dinero de todos los contribuyentes.

Palabras de Alexandro Gaffar, portavoz del Partido Vecinal.


Una modificación del contrato después de las elecciones de 2027

El debate celebrado hoy en el Pleno ha confirmado que la única solución viable será modificar el contrato tras las elecciones municipales de mayo de 2027. El nuevo Gobierno municipal deberá incrementar al menos el 20% máximo que permite la Ley de Contratos la inversión destinada al servicio y movilizar los aproximadamente 2,5 millones de euros anuales que el PP y VOX se niegan a emplear ahora, pese a proceder de la tasa de basuras que pagan los vecinos.
 

Este contrato nace insuficiente y tendrá que ser modificado. Después de mayo de 2027, el nuevo Gobierno municipal deberá aportar los recursos que ahora se niegan. De lo contrario, Llucmajor quedará condenado a otros ocho años de suciedad, improvisación y crisis permanente de basuras.

Palabras de Miguel Pascual, concejal del Partido Vecinal.