Desde el Partido Vecinal LLIBERTAT LLUCMAJOR denunciamos públicamente la discriminación injusta que el Ayuntamiento de Llucmajor está ejerciendo contra nuestro vecino Bernardo Tur, quien tiene reconocida una discapacidad física del 98% y se desplaza en silla de ruedas para intentar hacer su vida con normalidad y ejercer sus derechos como cualquier otro ciudadano.
En el mes de noviembre, Bernardo acudió al Pleno del Ayuntamiento con la intención de ejercer su derecho constitucional a la participación. Allí se encontró con una realidad inadmisible: el edificio consistorial no cuenta con ascensor, ni rampa, ni silla elevadora que permita subir los dos pisos de escaleras necesarios para acceder al salón de Plenos.
En aquel momento, ningún concejal del equipo de gobierno se dignó siquiera a dirigirse a él ante la evidente vulneración de derechos que se estaba produciendo. Ante esa situación, los concejales del Partido Vecinal LLIBERTAT LLUCMAJOR abandonamos la sesión como acto de protesta por la discriminación que estaba sufriendo este vecino.
La excusa posterior del gobierno municipal fue que “no se había avisado de que vendría un vecino en silla de ruedas”.
Precisamente por ello, y para evitar cualquier pretexto, Bernardo presentó meses después una instancia formal solicitando intervenir en el siguiente Pleno, con antelación suficiente, y pidiendo expresamente que la sesión se celebrara en la Sala de Actos, que sí está adaptada y cumple la legalidad en materia de accesibilidad.
Sin embargo, la Alcaldesa le ha respondido por escrito concediéndole permiso para intervenir en el turno de participación ciudadana, pero negándose a cambiar la ubicación del Pleno pese a las barreras arquitectónicas existentes, y que el Ayuntamiento admite, en el escrito de respuesta. Es decir, se le autoriza a participar, pero se mantiene la sesión en un espacio al que no puede acceder. En la práctica, se le está diciendo que intente subir dos plantas de escaleras en silla de ruedas.
Nos encontramos ante un atropello desproporcionado e inhumano, una flagrante vulneración de derechos fundamentales y un acto de discriminación intolerable en una institución pública que debería ser ejemplo de igualdad y respeto.
Palabras de Alexandro Gaffar, portavoz del Partido Vecinal.
Desde el Partido Vecinal hemos asistido a Bernardo en la presentación de una denuncia ante el Defensor del Pueblo y procederemos a emprender las acciones legales necesarias en su apoyo y en defensa de todos los vecinos que puedan estar siendo discriminados por falta de accesibilidad y las malas respuestas del equipo de gobierno.
Tengo exactamente el mismo derecho que cualquier persona sin discapacidad a asistir a los Plenos y a participar en ellos. La falta de adaptación de la sala conforme a lo que exige la legislación en materia de accesibilidad, así como la negativa a trasladar la sesión a un espacio accesible, algo que el propio Ayuntamiento sí ha hecho en otras ocasiones cuando le ha convenido, constituye una clara situación de discriminación.
Resulta especialmente grave que quiera intervenir precisamente para exponer los problemas de accesibilidad existentes en el municipio y que sea el propio Ayuntamiento quien, manteniendo barreras arquitectónicas y negándose a adoptar soluciones razonables, me esté impidiendo ejercer ese derecho de forma injusta.
Palabras de Bernardo Tur, vecino denunciante.
No tiene ningún sentido la negativa de la Alcaldesa cuando existen al menos dos salas municipales adaptadas, con aforo e infraestructuras suficientes para celebrar el Pleno con total normalidad.
Desde el Partido Vecinal nos preguntamos públicamente a qué responde esta falta de humanidad hacia las personas con discapacidad, y si la Alcaldesa y su equipo actuarían con la misma frialdad si fueran sus propios padres quienes estuvieran en esta situación.
No vamos a callar ante esta injusticia. Defenderemos la dignidad, la igualdad y los derechos de todos los vecinos de Llucmajor, s'Arenal, las Urbanizaciones y Foravila.
