Desde el Partido Vecinal LLIBERTAT LLUCMAJOR, queremos hacer pública nuestra enérgica protesta y el motivo por el que, la oposición en bloque y numerosos vecinos y vecinas hemos decidido abandonar la sesión plenaria de enero del Ayuntamiento.

Al inicio del Pleno la alcaldesa ordenó, sin motivo lógico ni justificación democrática, que la Policía Local retirara del público a un vecino para tomarle los datos y, según palabras de la Alcaldesa al ser preguntada por nuestra parte, tramitar una denuncia por llevar una camiseta. Esa camiseta reproduce una foto de dominio público del equipo de gobierno y una frase pronunciada por la concejal Pérez en el Pleno de noviembre, frase que ofendió a vecinos y vecinas por el trato denigrante que condujo a una moción de reprobación y la exigencia de dimisión de dicho concejal; usar la Policía para sancionar ese gesto de crítica política, dentro del marco democrático y la libertad de expresión, constituye una censura directa y una instrumentalización de los cuerpos policiales contra la libertad de expresión de la ciudadanía. Incluso consideramos que ha sido un intento de coacción por parte de la alcaldesa, para desalentar a los vecinos de quejarse y venir a los plenos.

A continuación, la alcaldesa negó sistemáticamente a los concejales y concejalas de la oposición el derecho a realizar las contrarreplicas que siempre se permiten en estos debates, impidiendo así el diálogo, la ponderación de argumentos y el control democrático sobre los asuntos sometidos a debate. Además, se ha censurado la intervención de la Asociación de Vecinos de Llucmajor, que había solicitado intervenir conforme al Reglamento de Participación Ciudadana y, pese a ello, se le ha rechazado sin argumento válido.

Frente a esta ausencia de garantías y a la evidente vulneración de derechos básicos, libertad de expresión, derecho de audiencia y participación ciudadana, tanto la ciudadanía presente como los representantes de la oposición consideramos imposible continuar bajo estas condiciones. Tras la marcha del público y de la oposición, el Pleno quedó reducido a una mera formalidad y duró menos de cinco minutos.

Que la alcaldesa pretenda denunciar a un vecino por llevar una camiseta que crítica los insultos que su gobierno vertió contra cientos de vecinos en un Pleno es surrealista. ¿Por qué no censuró la alcaldesa los insultos que su gobierno vertía en sede Plenaria?, ¿por qué ahora censuran ellos a los vecinos que piden explicaciones de la gestión municipal?, ¿a qué vienen estas horribles formas más propias de un dictador que de un alcalde democrático? La alcaldesa ya ha perdido toda la credibilidad y ha bajado la reputación del Ayuntamiento por los suelos. No se presentará en 2027 a la reelección porque sabe que no ganará las elecciones.

Palabras de Alexandro Gaffar, portavoz del Partido Vecinal.